martes, 10 de mayo de 2016

Jóvenes venezolanos se siguen sumando a la Agricultura Urbana



(09-05-2016.- Prensa MinPPAU) “La naturaleza es un recurso no renovable” así da la bienvenida la Fundación Cultural Territorio Caribe., ubicada en el municipio Zamora de la parroquia Guatire; la procedencia de su nombre tiene varios teoremas: uno de ellos es que proviene del nombre que los pobladores nativos le dieron a raíz de un árbol perteneciente a la zona llamado““Aguatiri”; otro de sus orígenes parece significar ““tierra roja" por su suelo arcilloso, perfecto para la siembra, perfecto para la agricultura o también “pueblo de la meseta" pues el poblado se encuentra en una meseta.
Lo único similar a la temperatura del ambiente del lugar, es la historia que ésta posee. Desde hace unos cuatro años y medio laboran como fundación y con sólo seis meses en el tema productivo, una hectárea y media está activa produciendo diversidad de rubros.

En palabras de Deivis Guerrero, vocero de este movimiento en este espacio desempeñamos más actividades, no sólo siembra; carpintería, textiles, cosmetología y producción musical son algunas de las tareas que complementan este movimiento integrado por aproximadamente veinticinco jóvenes. En materia de siembra estamos con la parchita, limón, tomate, berenjena, maíz, tamarindo, por nombrar algunos”. Como un dato interesante, Guerrero mencionó que también estamos pensando plantar almendrón en diversas partes, el por qué es simple, la mata de Almendrón tiene la particularidad de servir como un buscador de agua, pues sólo se da en los terrenos con abundancia líquida; esto nos sirve para trabajar mejor en los espacios".

Los jóvenes afirmaron que en condiciones óptimas, sólo ésta hectárea podría producir 120 puestos de trabajo. Adriana Herrera, integrante del movimiento y activista en el área de cosmetología detalló que “este espacio es impulsor de la producción de jabones, desinfectantes y cremas artesanales; el aceite que se utiliza es reusable, los vecinos que quieren nos acercan los aceites y por cada litro, se les da un jabón; ahora, para el aroma de los jabones y demás productos se toman las matas como sábila y cacao de las pencas que hay en el conuco. De ahí llevamos los productos a las diferentes ferias para venderlos a precios accesibles, contamos una producción de dos mil jabones mensuales, actualmente".

Lorena Freitez, ministra del Poder Popular de Agricultura Urbana, realizó una visita a los espacios de experiencias productivas en Guatire y Guarenas y acotó que “mientras más rápido las comunidades se agrupen, podremos avanzar más rápido al fortalecimiento de mercados comunitarios que puedan servir de alternativa a los ciudadanos además”.

La siembra es acto de paciencia pero fructífera

La comunidad de Nativa, ubicados en el casco histórico, Puerto Arriba, municipio Plaza en Guarenas donde alrededor de veinte jóvenes se agruparon hace un tiempo con el fin poder proporcionar una solución a los habitantes con el precio elevado de algunos rubros.
William Pire, es un integrante de la comunidad y aseguró que “la juventud fue la que inició este proyecto, como cosa de la vida, nosotros apoyamos este movimiento; al mismo tiempo, Félix Lara, uno de los precursores venezolanos de la lombricultura desde sus inicios en Cuba, dio una clase magistral de cuatro horas a cuatrocientas personas y eso les ayudó a capacitarse".

Luis Manuel Fajardo, integrante de Nativa, afirmó que “Somos una comunidad que comenzó muy consciente, nos mapeamos, nos capacitamos con instrucción e instrumentos y estamos aquí ejerciendo la práctica y aunque de momento somos pequeños para abastecer grandes zonas, sé que organizándonos podemos ayudar". Por ello, Freitez puntualizó que “esta es la idea del Plan de los 100 días, agrupar a las pequeñas y medianas partes productivas; utilizando primero un método de mapeo, luego un plan de consumo para tener una idea de lo que la comunidad consume para poder satisfacer las necesidades; finalmente, la asociación entre pequeños y medianos productores para el impulso de un mercado de rubros más económico".
Querer es poder querer
En la Ciudad Socialista Belén, se escribió otro de los capítulos de historias entre costuras de la agricultura urbana; el señor Héctor Torrealba, integrante de la comunidad productiva, relató que “somos un grupo de cuatro personas, y diez más que nos prestan apoyo en este proyecto. Juntos, sembramos diversos rubros como parchita, ajo, tomate, yuca, entre otras cosas y nuestro proyecto, el que queremos proponer es el reimpulso de Pdvalito de aquí en Ciudad Belén; en doscientos apartamentos viven setecientas personas a las que podemos cubrir necesidades".
Lorena Freitez, visitó el espacio productivo que los habitantes hicieron fructíferos, para ella “la agricultura urbana parece que es una fiebre, la fiebre que está contagiando a muchos jóvenes que quieren ser conuqueros y que, es importante en estos momentos de coyuntura, para el desarrollo de nuestro país". (Fin/ Leonel Moreno)

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